La eternidad nos espera Reflexión

la eternidad nos espera persona y reloj

No hay duda de ello: La Biblia es un libro panorámico que nos llama a un nivel panorámico. La Biblia nos ayuda a hacer que nuestra mente sea más resistente al pensar en cosas que sucedieron antes de la creación del mundo y en cosas que sucederán dentro de mil años. La Biblia no te permite vivir el momento; no te permite reducir tus pensamientos, deseos, palabras y acciones a una sola idea o sentimiento espontáneo que te asalta en un momento determinado.

A veces, tus pensamientos pueden parecer más importantes de lo que realmente son. En ese momento, tus sentimientos pueden parecer más fiables de lo que realmente son. En ese momento, sus necesidades pueden parecer más importantes de lo que realmente son. Estamos hechos para vivir una vida que tiene un principio y un final. Así es como fuimos creados, porque todo lo que hacemos está destinado a conectarnos con Aquel que es el alfa y el omega y que nos creó para su gloria.

La vida siempre parece tratarse del momento presente. Hay tiempos en los que lo más importante en la vida parece ser evitar el tráfico, ganar una discusión o satisfacer un deseo sexual. Hay momentos en los que nuestra felicidad se reduce al deseo de un par de zapatos nuevos o una comida gratis en casa de un amigo.

Hay momentos en los que todo lo que sabemos sobre Dios y nuestra identidad se ve ensombrecido por las emociones y necesidades del momento. Hay veces que nos perdemos en la historia de Dios.

Dios nos recuerda que esto no es todo, sino que somos creados y recreados en Cristo para siempre. Dios nos recuerda que no debemos vivir para los tesoros del momento: «No os hagáis tesoros en la tierra, que se destruyen con la polilla y el óxido, y donde los ladrones entran a robar. Pero acumulad tesoros en el cielo» (Mateo 6:19-20).

Considere lo siguiente. Si Dios ya te ha dado un lugar en la eternidad, también te ha dado toda la gracia que necesitas en el viaje, o nunca llegarías allí. En él encontramos la gracia para nuestros débiles y dispersos corazones. En él encontramos la redención de nuestra complacencia y falta de enfoque. El Dios eterno te permite disfrutar de su gracia eterna para que puedas vivir con una perspectiva eterna. Para profundizar y animarse: Lucas 12:13-21,23

Si la eternidad es lo que nos espera, entonces no tiene sentido vivir preocupándonos por las necesidades y los deseos de este pequeño momento.

Compártelo:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *